
San Antonio de Areco, Buenos Aires·360 m²·2022
Esta casa se implanta en un terreno de dos hectáreas en las afueras de San Antonio de Areco, en una ubicación que equilibra cercanía al pueblo y vida de campo. Lo suficientemente próxima como para sostener la rutina diaria, pero lo bastante retirada como para recuperar aire, amplitud y paisaje. El proyecto nace de esa dualidad: una casa pensada para ser vivida todo el año, con una lógica simple, funcional y conectada con lo natural. La arquitectura se organiza a partir de dos volúmenes desplazados, que ordenan claramente el programa: una tira destinada a los espacios públicos y sociales, y otra que concentra el área privada de dormitorios. La materialidad define su carácter: ladrillo visto y techo de chapa a dos aguas, reinterpretados desde una mirada contemporánea. Una casa de campo moderna, austera y honesta, donde las proporciones generosas y los espacios integrados priorizan el uso cotidiano. Desarrollada completamente en planta baja, la vivienda se abre al exterior buscando orientación, ventilación cruzada y una relación constante con el paisaje. El resultado es una casa con identidad clara, construida desde lo esencial, donde la vida cotidiana se expande naturalmente hacia el afuera.